Hace unos cuantos años conocí a Beatriz presentando su libro “Huí del destino para tropezarme con él”. Por aquel entonces compaginaba mi trabajo en la mar con mi propia agencia de eventos y me interesaba ofrecer su show de relatos eróticos. Me llamó la atención el espíritu aventurero y creativo que transmitía. Antes de ir a Indonesia, mi hermana Rosa me dijo que Bea vivía allí, que lo había dejado todo y se fue a la aventura, y que ahora se dedicaba a bucear. Antes de ir, contacté con ella. No pudimos vernos porque ella se encontraba en Tailandia en esos momentos pero me dio buenos consejos. Comencé a seguirla por redes sociales y me di cuenta que es una luchadora incansable para infundir el respeto a la naturaleza en los demás.

Bea es una auténtica “guerrera antiplastic”.

Bea, por favor, cuéntanos un poco sobre ti

Pues como bien has dicho en tu introducción, el espíritu aventurero siempre vino de serie conmigo al igual que el del respeto a la “Mama Tierra”, hasta el punto de convertirlo en mi modo de vida. Nací en Redován (Alicante) y crecí en los comienzos de una sociedad que se convertía a un sistema capitalista y consumista; mi suerte, nacer en los ‘80 y haber podido vivir en mis carnes el cambio y apreciar en lo que nos hemos convertido.

Creo que no hemos sabido evolucionar de un modo coherente y respetuoso con nuestro verdadero hogar, no hemos entendido cual es nuestro papel en el planeta.

En España, comprendí lo complicado de poder salir del sistema, pero yo lo conseguí. Conseguí atreverme, y encontré la paz y el sentido a la vida en Asia. En Asia el problema del plástico es inmenso, y me siento en la obligación natural de luchar para contrarrestar este problema, llevando una vida más sostenible y vinculada con el planeta.

Hace dos años, cuando vine por primera vez a Tailandia para hacer el curso de buceo “Dive Master”, tuve la primera toma de contacto con el mundo de los corales y el complicado e inmenso problema del consumo humano.
Conocí a un señor francés, en un “live on board” que me dijo: “Respeta y cuida el rincón de tierra en el que te toca vivir y deja tu aportación al planeta, de ese modo, no te frustrarás”. Y eso hago.

Hace tres temporadas conocí a la asociación “Trash Hero” y quise formar parte de ella. Una organización que se encarga de hacer limpiezas e intentar concienciar sobre el problema de los residuos por todo el mundo. Ahora me encargo de la limpieza en tierra y mar en Khaolak (Tailandia), lugar donde paso la mayor parte del tiempo. Ocasionalmente, también acompaño a grupos a hacer limpiezas en otros lugares.

¿Qué sientes cuando buceas?

Paz, silencio, meditación, emoción… Amo mi trabajo y el mar.

Opté por un trabajo como el buceo por la libertad de movimiento y posibilidades de trabajo en cualquier parte del mundo. El buceo me permite tener el estilo de vida e intereses que me hacen sentir bien y a la vez poder dedicar tiempo a cuidar del planeta e interactuar con personas que ven la vida como yo.

¿Qué acciones tomas contra el plástico?

Participo en colaboraciones y voluntariados con los parques nacionales de Tailandia en Surin, Similan y Phi Phi Island para la conservación y limpieza de guarderías de corales. Promuevo y doy ejemplo con el movimiento “Trash Hero” en Tailandia e Indonesia y cada uno de los centros de buceo en los que voy trabajando.

Voy a limpiezas organizadas en lugares concretos como playas, caminos, zonas abandonas… Recojo cualquier trozo de plástico que me tropiezo por la calle. Llevo dos bolsas de tela plegables siempre en el bolso. Utilizo “tuppers”, vasos y cubiertos reutilizables, que viajan siempre en mi maleta con el equipo de buceo y los cuadernos de pintura y escritura.

La cantidad de plásticos y otros desperdicios tirados a diario desde los coches es incomprensible… Por cada plástico que me agacho a recoger, pido perdón a la naturaleza por lo que se le hace.

Bea con su mentor limpieza de corales, Manu San Martín, en Maya Bay (Tailandia).

¿Cómo haces para contagiar a las personas que te rodean y que pasen a la acción?

Para contagiar a la gente lo primero es predicar con el ejemplo. Informo en todas mis presentaciones, en castellano o francés, durante los tours e inmersiones, qué es cada maravilla que ven y la importancia de respetarlas para el bien común. Les hablo de los corales, pero también de las deforestaciones que se hacen para el cultivo de aceite de palma donde el 90% del consumo se produce en occidente.

Intento comprender a las personas según sus culturas y religiones, y busco la forma de que vean lo que nos une a todxs, nuestro planeta tierra. No creo que sea algo de lo que se deba convencer, sino algo que se ha de hacer como el respirar.

¿Qué plástico desechable es el que te ha costado o te cuesta más sustituir?

El del consumo diario en Tailandia como: leche, bollos, galletas, cualquier producto que compres en un supermercado por pequeño que sea, tiene algun envoltorio de plástico.

Una pregunta que siempre me gusta hacer, ¿Cuál es tu refrán favorito?

“Cada persona recoge lo que siembra”. “Predica con el ejemplo”. No tengo sólo uno, tengo muchos, pero estos, siempre me acompañan.

Y para terminar, enviemos a la mar un mensaje sin botella, pero que llegue a los oídos de todo el mundo. ¿Qué mensaje enviarías?

Recogemos lo que sembramos, siembra plástico y comerás plástico.

 

GRACIAS Bea por esta conversación y por seguir luchando para infundir el amor y respeto a la naturaleza a tantas personas.

 

Desde antiplastic queremos contaros las experiencias de personas que toman acción en la lucha contra el plástico.

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